La eficacia de un tratamiento acústico no depende solo de la cantidad de material, sino también de su ubicación. Una buena disposición mejora significativamente el confort auditivo y reduce la reverberación sin alterar el diseño del espacio.
Comprender las reflexiones sonoras
El sonido se refleja en superficies duras como paredes, techos o suelos. Estas reflexiones sucesivas generan reverberación, que afecta a la claridad de la voz y al bienestar acústico.
1. El techo: prioridad de tratamiento
El techo recibe la mayoría de las reflexiones directas. Instalar paneles acústicos o nubes suspendidas ayuda a controlar el eco y mejora la homogeneidad del sonido.
2. Las paredes: equilibrio lateral
Las paredes generan la mayoría de las reflexiones laterales. Colocar paneles absorbentes a la altura del oído (1-2 m) mejora la inteligibilidad y reduce el eco cruzado.
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3. Suelo y mobiliario
Los materiales blandos —alfombras, cortinas, tapicerías— complementan la absorción y aportan confort térmico y visual.
4. Distribución equilibrada
En salas amplias, distribuye los elementos absorbentes entre techo y paredes para lograr una sensación acústica más natural.
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5. Integración estética
Los paneles modernos se integran perfectamente en la arquitectura: cuadros acústicos, tejidos tensados o elementos decorativos. Inspírate en Inspira.
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